En general, el agua con gas no parece aumentar la tensión arterial de forma mantenida por el simple hecho de estar carbonatada.
Sin embargo, si tienes hipertensión, conviene prestar atención a la composición mineral del agua, especialmente a su contenido en sodio, ya que no todas las aguas con gas tienen la misma composición.
En Neiibu trabajamos con soluciones domésticas que permiten disponer de agua filtrada y agua con gas en casa, con la posibilidad de ajustar el nivel de burbujas según las preferencias de cada persona. En este artículo te explicamos qué dice la evidencia sobre su relación con la tensión arterial.
¿El agua con gas sube la tensión? Lo que dice la evidencia
La evidencia disponible no indica que el consumo habitual de agua mineral carbonatada aumente la presión arterial de forma mantenida.
Un ensayo aleatorizado que incluyó a 94 participantes, publicado en 2024, comparó durante 28 días el consumo de un agua rica en bicarbonato y sodio con otra agua de bajo contenido en ambos minerales, sin encontrar diferencias significativas en los cambios de presión arterial entre los grupos (Mansouri et al., 2024).
Estos resultados deben diferenciarse de lo que ocurre inmediatamente después de beber agua. Un estudio publicado en 2022 observó que beber 200 ml de agua podía producir un aumento transitorio de la presión arterial durante la ingesta, y que la respuesta era mayor cuando el agua estaba fría y carbonatada.
Este efecto fue puntual y se estudió en adultos sanos, por lo que no equivale a desarrollar hipertensión ni demuestra que el consumo habitual de agua con gas eleve la presión arterial (Kubota et al., 2022). Además, después de comer o beber es normal una variación leve de la presión arterial producto de determinados mecanismos cardiovasculares y el mismo acto de la digestión, que no se traduce en un aumento mantenido de la presión arterial.
Por tanto, no parece que las burbujas sean por sí mismas una causa demostrada de aumento mantenido de la presión arterial. La composición del agua también debe tenerse en cuenta, especialmente su contenido en sodio, ya que puede variar considerablemente entre diferentes aguas minerales (Santana-Ramos y Batista, 2024).
En personas con hipertensión, la evidencia disponible todavía no permite establecer una conclusión definitiva sobre si deberían evitar el agua con gas.
¿Por qué se relaciona el agua con gas con la tensión?

La relación entre el agua con gas y la tensión arterial suele explicarse por una confusión entre carbonatación y composición mineral.
El dióxido de carbono que produce las burbujas no es lo mismo que el sodio presente en el agua. Además, no todas las aguas con gas contienen la misma cantidad ni los mismos minerales. Algunas tienen una mineralización muy baja, mientras que otras contienen cantidades más elevadas de sodio, bicarbonato, calcio o magnesio.
Por eso, cuando se analiza si un agua puede influir en la presión arterial, no basta con saber que tiene gas. También hay que conocer qué minerales contiene y en qué concentración.
¿Puede una persona con hipertensión beber agua con gas?
En general, una persona con hipertensión puede consumir agua con gas, ya que la evidencia disponible no demuestra que el agua con gas simple sea mala para los riñones. Pero sí debes tener en cuenta a la hora de elegir el agua la cantidad de sodio y las recomendaciones dietéticas que hayas recibido por parte de tu médico.
Esto es particularmente importante cuando, además de hipertensión, existe enfermedad renal, insuficiencia cardíaca, retención de líquidos u otra situación en la que sea necesario controlar el sodio o la ingesta de líquidos. En estos casos, la elección del agua debe individualizarse y no depender únicamente de que tenga o no gas.
Cómo elegir agua con gas si controlas el sodio
El agua con gas simple, sin azúcar ni otros ingredientes añadidos, puede ser una alternativa al agua sin gas para quienes prefieren su sabor o textura. También puede sustituir refrescos azucarados cuando se busca una bebida sin azúcar ni calorías añadidas.
Si necesitas controlar la presión arterial o la ingesta de sodio, es recomendable revisar la etiqueta de composición nutricional y seleccionar marcas con un bajo contenido de sodio (idealmente inferior a 20 mg/l).
Agua con gas fresca en casa con sodICE
Si prefieres beber agua con gas, pero quieres prepararla en casa, sodICE de Neiibu combina filtración, refrigeración, calentamiento y gasificación en un mismo equipo.
El sistema permite obtener agua con gas y ajustar el nivel de burbujas según las preferencias de cada persona. Además, incorpora un sistema de filtración y puede funcionar conectado a la red o mediante depósito, según la configuración del equipo.
De esta forma, sodICE permite disponer de agua filtrada y preparar agua con gas directamente en casa, sin necesidad de comprar y transportar continuamente botellas de agua carbonatada.
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